miércoles, 31 de octubre de 2007

Duerme pequeño


Ayer dormías seguro sobre el hombro de tu padre, cuando todo comenzaba a fraguarse. Hoy no sé dónde estarás, pero espero que permanezcas ajeno a la represión, al abuso y a los disparos. Espero que no te hayan despertado. Hoy, tres meses después, los monjes vuelven a las calles. Tú trata de no enterarte de nada todavía, que ya tendrás que luchar cuando crezcas por echar abajo esa Junta arcaica y represiva. Aunque ojalá no tengas ni que presenciar ni tan siquiera eso.


Una lástima.

3 comentarios:

  1. Cómo duele Vic...

    (Entre recuerdo y recuerdo, bienvenido a casa)

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  2. caleidoscopico insecto5 de noviembre de 2007 a las 8:55

    Hay imágenes tan bellas que duelen (y de qué manera)

    Salud, camarada

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  3. Y yo que no te ubico todavía, compañero. Pero si dicen bienvenido por algo será.
    Un abrazo

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